Definitivamente la Unesco no hace honor al objetivo con el que nació: construir la paz en la mente de los hombres, como reza el entrecomillado de su web. Resulta delirante y sospechosamente reincidente que en los últimos meses haya habido tres resoluciones que expropian patrimonio históricamente judío para otorgárselo a los palestinos. Claro, hay que ver qué países son los que votan. La última, la Tumba de los Patriarcas, el segundo lugar más sagrado del judaísmo y la primera compraventa documentada de la Historia, resulta que ahora es palestina. Eso, olvidando que 1.600 años antes de que naciera Mahoma estaban allí enterrados Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob y Lea. Lo que parece que los señores de la Unesco pretenden es hacernos creer que se trata de una cuestión cultural, cuando lo que hacen es responder a una campaña política orquestada con precisión, dinero y apoyos. Preparémonos para que un día la Unesco nos diga que España pertenece a Al Andalus.— Andrés Iwan.

Fuente: El Pais

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