Estas cosas solo ocurren con Israel, o mejor dicho, contra Israel.

Los viejos métodos del Santísmo Tribunal de la Inquisición de Torquemada se aplican sin pudor alguno contra el estado de Israel, al que, “logicamente” se le priva del más elemental de los derechos, el derecho a la presunción de inocencia ante acusaciones, en muchos casos,  indemostradas, indemostrables y anónimas.

En ningun lugar del mundo se admiten, o se da validez a ninguna denuncia anónima, y si es indemostrable se deshecha automaticamente.

Menos en el delirante mundo del antisionismo. Así es el Santísimo Tribunal de la Inquisición Antisionista, igual de intolerante, irracional y criminal como el que encabezó Torquemada hace siglos.

La ong radical “Breaking the Silence” forma parte de ese Santísimo Tribunal, y no una parte menor, desde luego. Estamos hablando de ex miembros de las IDF “arrepentidos” por unos presuntos crímenes que afirman haber cometido en el pasado.

Lo de BtS es irreal.

Ex soldaditos que juegan a moralistas llegando a autoinculparse de cometer crimenes con tal de denigrar el buen nombre de las IDF.

Como dije más arriba, sus metodos son dignos de la Inquisición y carecen de credibilad. Suelen ser acusaciones anónimas de hechos indemostrables en muchas ocasiones y que, para mayor inri, no denunciaron en su momento pese a que podian haberlo hecho.

A eso en mi pueblo lo llaman libelos.

Y de libelos vive BtS.

El portavoz de la ONG  de extrema izquierda israelí Breaking the Silence, Dean Issacharoff, afirmó haber golpeado a un palestino durante su servicio en las IDF, pretendiendo demostrar con ello que ese es el “modus operandi” de las IDF.

El problema es que tanto su superior, como los 22 soldados que tenia a su cargo, (estos últimos presentes en los hechos) niegan que tal cosa ocurriera.

Hoy por hoy el sr. Dean Issacharoff se niega a mantener un careo con el resto de soldados presentes o someterse a pruebas como el poligrafo.

Lo dicho, su credibilidad, bajo mínimos.

Fuente: Ynet

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