Grotesco.

Es una buena definición para el debate, por llamarlo de algún modo, que se ha producido en Ayuntamiento de Ceuta por una propuesta del Grupo Caballas en la que se pedía, entre otras cosas, el apoyo a los terroristas y asesinos palestinos encarcelados en prisiones israelíes que hace poco iniciaron una aparente huelga de hambre finalmente acaba en fracaso absoluto,

La propuesta fue cabalmente rechazada por la mayoría de los concejales del Ayuntamiento de Ceuta.

Llama la atención el nerviosismo, fanatismo, malos modos del representante del Grupo Caballa, que defendió su propuesta de forma lamentable, mas propia de un fanático sin ideas ni educación que de un representante de un partido político.

“El diputado de Caballas, Mohamed Haidor, fue el encargado de defender con vehemencia, y hasta con gritos, la propuesta de la coalición relativa a manifestar la solidaridad con el pueblo palestino, …”

No voy a hablar de las mentiras del sr. Haidor cambiando terroristas y asesinos por inexistentes presos políticos o inventándose pateticamente las condiciones penitenciarias de las prisiones israelíes, a la altura de los acuerdos internacionales firmados. Tampoco de su propaganda barata.

Ni tampoco voy a hablar de la investigación judicial al que esta sometido el sr. Haidar.

Voy a hablar de su mala educación, de su fanatismo y de su poco apego al debate, la libertad de expresión, y el respeto a los demás.

Y es que el debate no se pudo realizar por que el señor Haidar no dejaba hablar a nadie.

“Sin embargo, el debate acabó convirtiéndose en una agria disputa puesto que el diputado de Caballas dijo no entender por que el Partido Popular no apoyaba la propuesta de su formación. El debate fue intensificándose hasta el punto de que el presidente de la Ciudad, hasta en cuatro ocasiones, requirió a Haidor que concluyera su intervención al haber agotado el tiempo que estipula el Reglamento de la Asamblea.  Una petición que no fue atendida por el diputado de Caballas, por lo que el debate acabó siendo zanjado por el propio Vivas. “Déjelo señor Carreira, el señor Haidor no le deja hablar, no quiere debatir”, lamentó el presidente de la Ciudad. La propuesta fue rechazada contando, únicamente, con los votos favorables de Caballas.”

Ridículo comportamiento, propio de un hooligan, pero típico del antisionismo, ahogar cualquier réplica por miedo e incapacidad de reconocer la verdad.

Un fanático.

Fuente: El pueblo de Ceuta

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