Vergüenza, bochorno, eso es lo que deben sentir los responsables noruegos de financiar el Centro Cultural de la localidad de Burqa, en Siquem, con el nombre de la mega asesina palestina Dalal Mughrabi.

Ahora han reaccionado exigiendo al ente palestino el dinero entregado ingenuamente y pidiéndoles que retiren el nombre de Noruega de las instalaciones.

Ahora es de esperar que los otros donantes sigan su ejemplo.

Fuente: Arutz Sheva

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