Durante la legítima operación defensiva israelí conocida como “Plomo fundido”, que transcurrió en el año 2009, uno de los casos más utilizados por la propaganda palestina fue el de la muerte de tres hijas y una sobrina de un conocido médico residente en la franja de Gaza, llamado  Izeldín Abuelaish, durante los enfrentamientos.

“El incidente en cuestión tuvo lugar el 16 de enero de 2009, cuando soldados israelíes que combatían en Gaza fueron atacados por francotiradores. Los soldados dispararon dos proyectiles contra un puesto de observación que parecía dirigir a los francotiradores. El puesto de observación estaba en la tercera planta de un edificio en el que –sin que lo supieran los soldados– también se encontraba la casa de un conocido médico, Izeldín Abuelaish”

Ahora, gracias a un DEMOLEDOR artículo de Evelyn Gordon traducido por la Revista El Mediose sabe que las muertes de esas niñas no se pueden achacar a Israel … ¡si no a los propios palestinos!.

Según desgrana el artículo el tipo de explosivo y metralla encontrado en los cuerpos coincide mayormente con el usado por las organizaciones terroristas de la Franja de Gaza, lo que sugiere que las niñas murieron, no por la legitima respuesta israelí,  sino  por el almacenamiento de armas en el edificio y/o residencia.

Lo cual es un crimen de guerra.

HAMAS USA VIVIENDAS CIVILES COMO ALMACENES DE ARMAS Y EXPLOSIVOS.

El articulo, excelente pueden leerlo integro en : Revista El Medio

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